
La concentración exige tranquilidad de ánimo; por ello has de aprender a relajarte para comenzar el estudio en una actitud de concentración relajada, que es el estado ideal para rendir al máximo durante el tiempo destinado al mismo.
Aquí expongo 2 técnicas de concentración que puedes poner en práctica.
La técnica de concentración-relajación:
La técnica consiste en que logres tensar voluntariamente los músculos de tu cuerpo, para después destrenzarlos y relajarlos. Cuando hayas terminado te hallarás inmerso en una sensación de relajación:
El método:
· Tensar el músculo al máximo, aproximadamente durante cuatro segundos.
· Tomar conciencia de la tensión del músculo.
· Destensar el músculo al máximo, aproximadamente durante ocho segundos.
· Tomar conciencia de la agradable sensación de relajación que se está produciendo en dicho músculo.
¡Repite estos ejercicios en todos los músculos de tu cuerpo!
Cuando termina realiza inspiraciones profundas y expiraciones que duren el doble de la inspiración.
Esta técnica se debe realizar tumbado de espalda.
Comienza con los pies: imagínate que se hacen pesados, continúa con las pantorrillas, rodillas, músculos…
Haz un segundo repaso con unidades mayores: la pierna, el brazo, toda la cabeza; y por último, imagina la pesadez de todo tu cuerpo como unidad.
¡¡¡Ahora estás listo para comenzar tu sesión de estudio!!!
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